Una víctima del terrorismo ofrece su testimonio en Cristo Rey

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El testimonio de una víctima del terrorismo no deja indiferente a nadie. Los alumnos de 4º de ESO del colegio Cristo Rey han escuchado la historia de Luis Heredero, hijo del coronel Antonio Heredero Gil, asesinado por ETA en Salamanca el 2 de septiembre de 1992. Él tenía entonces 27 años, estudiaba unas oposiciones que cuando las ganó no fue capaz de celebrarlo. Desde entonces muchos interrogantes, ¿por qué? ¿quién? ¿se llega a superar alguna vez? y varias certezas: “No quiero responder con lo mismo que le hicieron a mi padre, solo quiero que se haga justicia”. “No es cuestión de jueces, ni de los agentes de las fuerzas armadas, víctimas somos todos y todos tenemos algo que decir”. Dos claves que marcan su relato, una historia verdadera narrada ante los chavales de 15 años por iniciativa de los ministerios de Interior y de Educación bajo el proyecto común: Testimonio directo de las víctimas del terrorismo en centros docentes. Quieren contribuir a una educación en democracia, ciudadanía, convivencia y prevención de los radicalismos violentos.

Su historia y su emoción contenida emocionó. “No quiero que odiéis”, les decía recordando la edad que tendrían cuando se produjo el último atentado de la banda terrorista, 7 ó 8 años, la misma que sus hijas. Su testimonio traslada a un pasado roto y devuelve la esperanza a un futuro en convivencia: “En la capilla donde velamos a mi padre seis años después bauticé a mi hija. Donde acabó una vida empezó otra, y aquello era importante para mi porque ETA no pudo con nosotros”.

A Luis Heredero le cambió la vida el atentado del que se desconocen los autores. Tuvo que recomponerse. Se escondió en la preparación de la oposición pensando que al aprobar la oposición se solucionaría todo. Pero no fue así y a pesar del dolor, lo superó, “si alguna vez se supera”. Hoy se siente agradecido por la respuesta de su madre, viuda entonces con 47 años edad, y del enorme calor y apoyo de los amigos y vecinos de Salamanca. Pero esa historia se aviva cuando hay un atentado, un acto militar o sencillamente, se celebra la final del Madrid “porque me habría gustado verlo con mi padre”. De nuevo se siente víctima cuando hay un debate sobre las víctimas, o cuando se denigra o insulta a las víctimas. Ahí insiste en ese uso de las redes sociales que denigra y alerta a los alumnos sobre el predominio de la libertad de expresión frente a la dignidad de las víctimas: “¿Os parece más importante la libertad del rapero para que diga que vuelva ETA o el respeto a las víctimas?”, preguntó. Recordó insultos a Irene Villa, a Miguel Ángel Blanco o a Ortega Lara para retratar ese campo minado en el que se convierten muchas veces las redes sociales. “Todo esto hace daño”.

“Siempre busco sentido a la muerte de mi padre, porque no logro entender que mi padre haya muerto para nada”, reconocía. Por esto se preguntaba por las necesidades de las víctimas hoy. Y pedía justicia, memoria y dignidad. “Es importante que las víctimas contemos nuestra historia porque ahora que ETA dice que se ha disuelto es momento de escribir la historia y los que no lo habéis vivido directamente, sepáis la verdad. Cada uno cuenta la historia según le ha ido en ella, pero el relato solo es uno”.

El proyecto cuenta con el apoyo de la Asociación de Víctimas de Terrorismo de Castilla y León, la Asociación de Víctimas de Terrorismo y la Asociación de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo. Comenzó a implantarse progresivamente este curso 2017-2018, primero en centros educativos de la Comunidad de Madrid y este mes de mayo y junio en La Rioja y Castilla y León. Junto a Luis Heredero estuvieron Paloma Pérez Cortijo, subdirectora General de Apoyo a Víctimas del Terrorismo, del Ministerio de Interior, y Bernardo Rodríguez, director de Secundaria y Bachillerato de Cristo Rey.

 

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