Retos del futuro ante un proyecto común

La reconciliación, una necesidad vital de la que depende el futuro
27 mayo, 2019
INEA y Universidad Pontificia Comillas juntas para formar en sostenibilidad
13 junio, 2019

Una mañana de encuentro para poner rostros;  de reflexión, para poner sentido; y de oración, como acción de gracias por todo lo recibido. La asamblea de la PAL de Valladolid, León y Villagarcía de Campos ha reunido a cerca de 80 representantes de obras y proyectos de la Compañía de Jesús. Una oportunidad para reconocer en la pluralidad y en la diversidad, la misión compartida hasta hoy y la que aguarda el futuro ante las proclamadas Preferencias Apostólicas y el Proyecto Apostólico. Para dirigir la mirada a los futuros retos como comunidad, la oración dirigida por Gérar Villar hablaba de aquello que construye y da forma a una comunidad. En palabras del Papa Francisco en Gaudate es exsultate: «La comunidad que preserva los pequeños detalles del amor donde los miembros se cuidan unos a otros y constituyen un espacio abierto y evangelizador, es lugar de la presencia del Resucitado que la va santificando según el proyecto del Padre».

Y desde ahí, como sentido de comunidad de jesuitas y laicos que comparte vida y esperanza, Patxi Álvarez de los Mozos, delegado para el Discernimiento y la Planificación, explicó el horizonte hacia el que se dirige la Compañía de Jesús bajo el «plan» del Proyecto Apostólico y las Preferencias Apostólicas. Ellos marcan las claves del futuro teniendo en cuenta las dinámicas sociales donde se encarna este proyecto -desigualdades económicas y laborales, movilidad humana, crisis socioeconómica, sociedad en pleno cambio por la tecnología y movida por nuevos valores de género y ecológicos-. También entran en juego las dinámicas personales, de vínculos frágiles y con una cadena de transmisión de identidades y fe rota; y de dinámicas eclesiales, entre resistencias y aportaciones que son levadura. Desde esta realidad, el Proyecto Apostólico establece un marco de 10 opciones para una comunidad de 10.000 personas. Opciones que Patxi agrupó en tres apartados: aquellas que hablan de conversión, de una transformación necesaria desde lo personal, desde las comunidades y las instituciones que conforman la Provincia de España; aquellas que hablan del modo de proceder, de un trabajo integrado en esta misión compartida, estructurada en 23 plataformas y cinco núcleos en plena reestructuración ante el cierre de instituciones y disminución de jesuitas y de la colaboración entre sectores y plataformas. El tercer apartado agrupa cuatro opciones en torno a la misión: servir a los pobres; dar a conocer la fe, educar y promover la vocación. Todo en sintonía con las Preferencias Apostólicas marcadas por el padre general que se pueden leer aquí.

Y entre tareas y objetivos, Patxi Álvarez de los Mozos, destacó las actitudes necesarias con las que «nos jugamos más que en el hacer, en el ser»,  y enumeró estas cinco: agradecimiento como motor cristiano; sabiduría para dar profundidad y descubrir el deseo de Dios; profecía para ofrecer una palabra crítica a nuestro tiempo; amplitud de miras y humildad.

Después de su charla, un tiempo de reflexión y puesta en común por grupos sobre la experiencia concreta de esta PAL, mirando al pasado y proyectando al futuro: capacidades, cambios y necesidades. Una PAL comprometida en el Cuidado de la Casa Común (cuarta preferencia) que desde distintas obras -centros educativos y centros de pastoral universitaria- , acompaña a los jóvenes en la vida y en la fe.

Para cerrar la asamblea, misa y mesa compartida en el jardín de INEA, como «pequeño detalle» de acción de gracias por todo lo recibido.

X