Los abrazos de la reconciliación

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Encuentros de Adviento. La iglesia del Corazón de Jesús ha celebrado esta semana dos momentos que propician  una espera de la Navidad con actitud dinámica, desde la búsqueda de la reconciliación. Primero Gérar guió la reflexión a través de imágenes de abrazos del Antiguo y Nuevo Testamento. De abrazos entendidos como esos «lugares donde rehacerse, donde vivirse, donde reconciliarse. Como lugar donde emprender el camino que Dios prepara para nosotros».

Habló de cinco encuentros, cinco abrazos para recibir y cinco abrazos para dar. El primero el abrazo de la hija del faraón cuando recoge a Moisés de las aguas. Un abrazo entre pueblos y que se transforma en el abrazo de lo prohibido. “Hoy son muchos niños menores que llegan a nuestras costas, abandonados, nuestra capacidad de riesgo que por amor sortea lo políticamente correcto: ¿hasta dónde estaríamos dispuestos nosotros?”. Abrazar  para salvar de las aguas del olvido.

El segundo abrazo festivo de la liberación: el abrazo de Moisés tras cruzar el Mar Rojo, con su pueblo. El abrazo de la alianza que en este tiempo surge de la alegría sencilla de una buena noticia. Del convencimiento de que Dios no nos deja solos.

El abrazo de la fidelidad es el tercer abrazo al que hizo referencia Gérar tomando la imagen del Antiguo Testamento, cuanto Rut sigue a su suegra Noemí: “No quiero alejarme de ti. Donde tú vayas yo iré. Donde vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo. Tu Dios será mi Dios. Donde tu mueras, moriré”.

El abrazo de José a María embarazada fue el abrazo de comprensión. El abrazo que expresa la incondicionalidad y muestra una familia preparada para acoger al hijo de Dios. El abrazo de la comprensión es el abrazo de la reconciliación.

Por último, el abrazo de la inclusión. La quinta imagen que muestra a Jesús curando a Bartimeo de su ceguera. Un hombre que vive en el borde del camino y que tras expresar su deseo, “Ten compasión de mi”, Jesús se detiene y le pregunta: «¿qué puedo hacer por ti?» -«Señor, que vea». Él le cura y Bartimeo sigue a Jesús en el camino. Es un abrazo que acoge y lo cambia todo: de estar fuera a estar dentro.

Y de esos cinco abrazos para salir de uno mismo a celebrar en comunidad la reconciliación. La iglesia acogió la celebración de la penitencia como espera de gozo y de perdón.

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