La misión en China, una frontera entre la fe y la cultura

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Una experiencia de misión en la frontera, la misión de Ignacio Ramos, Tachi, en China. Un valioso testimonio de las inquietudes y la vocación al servicio de la fe. Es la segunda jornada de la Semana de Teología de Fe y Desarrollo y Tachi explica el sentido de su presencia en una ciudad de 20 millones de habitantes, materialista por excelencia y con una minoría católica: “Es levantar puentes, dar testimonio y descubrir la presencia de Dios en una de las culturas más antiguas del mundo”. Un servicio que no es fácil. En China la religión está “tolerada pero muy controlada y con muchas restricciones”. Y por ejemplo, cuenta que está prohibido celebrar misa. Y lo que aquí es un acto cotidiano, allí es un riesgo. Pero su misión es parte de un compromiso expreso de la Compañía de Jesús con aquellas fronteras como China: “China es clave importante para un mundo en paz y encierra un gran potencial para enriquecer nuestra tradición de fe, ya que muchos de sus habitantes añoran un encuentro espiritual con Dios en Cristo”, proclama la Congregación General 35.

Tachi explicó que tiene visado porque trabaja como profesor del centro pekinés para los estudios de China, espacio integrado en una universidad de allí. Se trata de la única presencia institucional de la Compañía de Jesús en este país asiático. Allí desarrolla la Investigación sobre el fenómeno global de la renovación de las rutas antiguas. Es decir, trabaja en la promoción del Camino de Santiago por el que los chinos se sienten muy atraídos. Les encanta su señalización, la buena comida y el apoyo espiritual. “Hay mucha demanda de trascendencia y espiritualidad”, reconoce. Y cuenta que en varias ocasiones le han preguntado directamente si él sabe rezar. Suma a este trabajo su colaboración en el desarrollo de programas educativos con universidades chinas y la formación en espiritualidad ignaciana.

Y desde este trabajo también vive su vocación de servicio a la fe. Una fe inmersa en una cultura que trata de potenciar desde su misión: la amistad es clave en la evangelización en China, al estilo de Matteo Ricci. Muchas amistades tiene como fruto la evangelización. También habla de la creación de plataformas lideradas por la gente local y el desarrollo de actividades culturales. Fe y cultura que inspiran y motivan a Tachi para creer en este servicio de puente y “ayudar con mi vida para que otros compañeros también puedan cruzarlo”.

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