El taller de coro, una armonía que rompe murallas

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La vietnamita Tam Hiem comparte su experiencia en el pasado taller de coro de Nueve y Cuarto con estas palabras. Y desde SJValladolid, agradecer su esfuerzo por escribir en lengua castellana lo que ha vivido por dentro. 

El sábado pasado, fuimos a Villagarcía con el grupo del coro Nueve y Cuarto. Fue un taller muy interesante. Me encantó participar, en especial, porque no solo era un ensayo sino una convivencia: cantamos, comimos, compartimos “el pan de cada día” y también el «pan de la Eucaristía», incluso compartimos en ella “el pan de nuestra vida”… Con las sonrisas, los abrazos, las bromas y algo muy de fondo: nuestra mirada acogedora nos hizo sentir en familia.

Por un lado, para mí la música rompe “las murallas”, las fronteras entre la gente. Es una medicina que cura “todas las heridas” y también une a la gente de distintos países, de múltiples contextos de familias (las partes distintas de España, Francia, Venezuela, Vietnam)

Por otro lado, la música, en particular aquí, en nuestro grupo, me anima, me abraza, me ayuda y teje la amistad entre nosotros superando diferencia de edad, procedencia (cultura también) y dominio musical (muchas veces pienso que yo solo hago presente porque canto muy poco con mi lengua…cuando las canciones van rápido, tengo que cantar en casa 20 veces).

Además, las distintas voces se unen en variadas canciones consiguiendo la armonía que transforma nuestra vida en puro servicio y alabanza. Yo lo he recibido y me ayuda mucho, por eso quiero compartir y darlo. Comprendo que lo más importante es la presencia, y nos unimos en El, para alabar y por El nos hacemos instrumento que atrae a la gente hacia Dios.

Asimismo, me emociona el valor universal de la música que trasciende espacio, tiempo y conecta con las sinfonía de mundo. Incluso hemos aprendido una canción de Bendición …¡en latín!

Para terminar, quiero dar gracias a los organizadores por darme la oportunidad de formar parte del coro, aprender a cantar. También Villagacia es un lugar agradable para descansar, apartarse de la vida cotidiana. Gracias  a todos por acogerme y por vuestra presencia. Somos las notas distintas (subir, bajar,..) para componer una canción, una vida.

 

Tam Hien (Vietnam)

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