Soñando un nuevo Proyecto Apostólico para 2025

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La Compañía de Jesús en España afronta su futuro a seis años vista reformulando su misión y su vocación desde la compleja y rica realidad que la integra. Este lunes representantes de la PAL de Valladolid y León, Burgos, Asturias, Salamanca y Galicia –superiores de comunidades jesuitas y directores de las obras- se han reunido en León para recibir información sobre este proceso al que están llamados quienes forman parte del gran proyecto ignaciano, en España y en el mundo.  El camino hacia 2025 se traza primero renovando el Proyecto Apostólico. El actual  es del año 2010 y si bien ha permitido dar importantes pasos, hoy toca repensar su futuro. Muchos aspectos se han analizado: la reestructuración de provincias, la implantación de los sectores jesuitas, las estadísticas de jesuitas, el estado económico de la Provincia, la pastoral vocacional… Y de este análisis y tras un proceso de discernimiento se ha elaborado un borrador cuyo texto final estará concluido en febrero de 2019. No es un punto final. El nuevo Proyecto Apostólico determinará la evaluación de los ministerios, el fortalecimiento y reconfiguración de la PAL, el desarrollo de los Sectores Apostólicos y la construcción de la Provincia.

Con el borrador en la mano, publicado en la página de Infosj, sí se plantearon diversas sugerencias en la sesión de reflexión. Una posibilidad abierta hasta el mes de noviembre para dar cabida a reflexiones que recojan sensibilidades y  perspectivas que puedan representar a todos. Patxi Álvarez, José Javier Pardo, Toño Allende y Alberto Ares presentaron el borrador que contiene 10 opciones fundamentales. Un decálogo desde el que continuar desarrollando  la  misión de la Compañía de Jesús en 2025: “Anunciar y ser testigo de la misión de reconciliación con Dios, con los demás y con la creación, para lo que se siente llamada a asumir la realidad en la que vive y hacerse presente compasivamente en sus fracturas y fronteras. Esta llamada es la concreción en nuestro tiempo de la formulación de la misión de la Compañía en términos de servicio de la fe, promoción de la justicia, diálogo con la cultura y con otras religiones”.

El punto de mira es el de un proyecto integrado por personas, comunidades e instituciones que se sienten parte de la iglesia, que disciernen en común, que celebran la fe, que colaboran con otros religiosos, laicos y personas con otras convicciones involucradas en causas justas y que desarrollan una cultura de salvaguarda de las personas vulnerables, especialmente de los menores. Y todo esto desde la cercanía afectiva y efectiva, la escucha y el acompañamiento de las víctimas de las injusticias y conflictos de nuestra sociedad.

Desde la PAL de Valladolid, Villagarcía de Campos y León se apuntaron aspectos a tener en cuenta como la integración del cuidado de la Casa Común en las opciones fundamentales y también, interrogantes como el futuro de las Plataformas Apostólicas. Entre todos cobra forma un proyecto que suma.

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