Los Ejercicios Espirituales para la conversión ecológica

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Un entorno especial, Celorio, para unos días especiales, los Ejercicios Espirituales en clave ecológica. Un grupo de 20 personas de Gijón, Oviedo, Santander, Zaragoza, Pamplona, Burgos, Córdoba y Valladolid ha compartido la experiencia durante la última semana de julio un tiempo de oración, espiritualidad y reflexión que dan sentido al reto propuesto por el papa Francisco del Cuidado de la Casa Común. A través de la encíclica Laudato Si´ llama a una profunda conversión interior ante la crisis ecológica e invita a ser protectores de la obra de Dios. “No será posible comprometerse en cosas grandes sólo con doctrinas sin una mística que nos anime, sin unos “móviles” interiores que nos impulsan, motivan, alientan y dan sentido a la pastoral personal y comunitaria”. (LS 216).

José Ignacio García y Félix Revilla, jesuitas comprometidos con la causa ecológica y grandes conocedores de la encíclica y de los Ejercicios ignacianos, guiaron esta experiencia  enmarcada en una doble afirmación: la del Principio y Fundamento -no sólo el hombre sino también “las otras cosas sobre la haz de la tierra” son creadas por Dios, es decir, provienen de su amor originante-. Y la segunda, la Contemplación para alcanzar amor de que toda realidad es lugar de encuentro con ese Dios que es y se manifiesta: dándonos las cosas y dándosenos en ellas; habitándolas; rebajando en ellas por nosotros y descendiendo a ellas.

Recordamos que para Ignacio, desde sus experiencias espirituales en Manresa, el mundo es una gran teofanía. En él se manifiesta Dios y en él quiere ser encontrado, adorado, amado y servido. Encontrar a Dios en todas las cosas nos lleva a una profunda conversión ecológica.

El grupo variado terminó los Ejercicios con profunda gratitud por la oportunidad “que se nos ha brindado, por todo el apoyo y apertura hacia la trascendencia que Félix y José Ignacio han hecho que surja de nosotros y, por el entorno, Celorio, que es una “Ventana que da a Dios” (Toño García)”, comenta Reyes, de Valladolid. “El grupo ha sido un regalo, personas comprometidas, cuya vida alienta la esperanza de que un mundo mejor, más justo, solidario y ecológico es posible. Que el Reino está presente”.

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