Cristo Rey inaugura el Espacio Arrupe

La ética empresarial desde la Responsabilidad Social Corporativa
14 noviembre, 2018
Rezandovamos en la Sala Borja: ‘La buena noticia, una carrera de relevos’
19 noviembre, 2018

14 de noviembre, aniversario del nacimiento de Pedro Arrupe. Un hombre que marcó la Compañía de Jesús y que desde hoy, 111 años después, goza de una presencia muy especial en Cristo Rey gracias al nuevo Espacio Arrupe. Dos salas contiguas y una pequeña entrada están presididas por la sonrisa de quien fuera general de la orden. Y junto a su figura, una imagen en blanco y negro, la gran fotografía de los primeros años del colegio. Contrasta lo novedoso y moderno con los recuerdos de los primeros pupitres y antiguas pizarras. Si presente está Arrupe, presente su utopía educativa: el hombre nuevo.

El instituto dispone a partir de ahora de una sala para reuniones y claustros dotada de tecnología muy avanzada en imagen y sonido. Para inaugurarla de manera especial, el delegado de la PAL, Gérar Villar, recordó la figura del Padre Arrupe, su legado y su alma. Recorrió brevemente su biografía ahondando en los desafíos a los que se enfrentó en tiempos convulsos. Hombre visionario que inspiró el Servicio Jesuita al Refugiado e impulsó la utopía educativa del hombre nuevo y una educación para la justicia. La inauguración fue ese tiempo de recordar el hombre que estuvo detrás de cambios profundos dentro de la Compañía de Jesús como el que inspiró la educación.

Defendía la educación de un hombre nuevo -servidor, espiritual, eucarístico- desde una educación integral, desde el evangelio. Pero sobre todo, procurando una transmisión real y auténtica como sólo un hombre nuevo puede transmitir. El Espacio Arrupe hace presente su legado y su utopía. Gérar, después de hacer memoria, bendijo el nuevo salón de claustros y juntos los profesores rezaron el Padre Nuestro.

X