Chus Landáburu y Miguel Boronat comparten una lección de la vida en La sabiduría de los años

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El libro La sabiduría de los años, del Grupo de Comunicación Loyola, es más que un libro que trata de unir generaciones. Es una joya que atesora vida. La vida de 80 hombres y mujeres de edad avanzada que comparten aquel momento de su vida que fue para ellos una auténtica lección. Este martes se ha presentado al Papa Francisco, quien además escribe el prólogo, introduce los capítulos y responde a algunas de los relatos, entre ellos a Chus Landáburu y a Miguel Boronat. Sus historias,  cercanas y a la vez, universales, porque hablan de fracaso y de muerte, están junto a las de otros dos españoles, el Padre Ángel y Dolores de Guevara.

Mensajero lo ha traducido al castellano, una de las nueve lenguas publicadas. La idea partió del mismo Papa Francisco porque desea generar una alianza entre jóvenes y mayores y frenar lo que él denomina, “la cultura del descarte del anciano”.  Estas historias de vida, rescatadas de la memoria como expresión de la sabiduría atesorada a través de los años, rebosan humanidad. Cada una una contemplación de la vida.  El deseo es invitar a los ancianos a continuar compartiendo sus sueños y a los jóvenes a escuchar atentos para no conformarse con una tranquila “existencia de escritorio”. Pero aquí aprendemos todos. Hoy se ha celebrado el primer encuentro intergeneracional en el Vaticano, durante el Sínodo de los Jóvenes, con presencia del equipo editorial encargado de este libro y sus protagonistas, entre ellos, el célebre director de cine, Martin Scorsese, premio Princesa de Asturias de Arte 2018.  Todavía queda mucho por aprender. 

La implicación del Papa Francisco en este libro ha sido muy especial. Ejerce de manera cercana y humana su labor pastoral, y a la vez, comparte su testimonio personal e íntimo como lo hacen los ancianos en sus relatos. Francisco firma el prólogo, Compartir la sabiduría, comienzo de una nueva alianza, donde ahonda en los peligros a los que está expuesta la sociedad actual ante el silencio impuesto a los abuelos, excluidos y ausentes. Y entra en diálogo con los protagonistas: comparte sus propios recuerdos al comienzo de los cinco capítulos y reflexiona sobre estos conceptos universales que agrupan los testimonios:  Trabajo, Lucha, Amor, Muerte y Esperanza. Y por último, como expresión de escucha y diálogo, reflexiona sobre 31 testimonios desde su propia experiencia, antes y después de convertirse en máximo representante de la Iglesia universal. El Pontífice se muestra honrado ante la llamada de “¡Lolo Kiko!” de los feligreses en su viaje a Filipinas; agradecido por el apoyo recibido de su abuela Rosa con sus palabras escritas con motivo de su ordenación sacerdotal y comprometido como hombre anciano en erigirse en “guardián de la memoria” junto a los demás mayores para formar un gran coro.

 

«¡Hoy día necesitamos abuelos que sueñen!

Ellos serán capaces de inspirar a los jóvenes para actuar creativamente a la hora de imaginarse un futuro».

 

CUATRO TESTIMONIOS ESPAñOLES

 

La elaboración de este libro ha implicado a 10 editoriales jesuitas de distintos lugares del mundo, entre ellas el Grupo de Comunicación Loyola, España. Reunieron 250 historias,  recuerdos de amor, de pérdida, de supervivencia, de esperanza, de paz, situaciones trágicas inimaginables y, sobre todo, experiencias de fe que honran la memoria y los sacrificios del pasado. Finalmente han visto la luz en este libro La sabiduría de los años unas 84 historias de Rumanía, Eslovenia, Italia, Irlanda, Polonia, México y España… Cuatro de estas vivencias son de los españoles Chus Landáburu, 62 años, jugador de fútbol profesional, María Dolores de Guevara, 80 años, de Campo Naraya, León; el Padre Ángel, 80 años, fundador de Mensajeros de la Paz; y Miguel Boronat, 69 años de edad, psiquiatra jubilado. A tres de estos relatos los responde el Papa.

 

 

TRABAJO– Chus Landáburu, 62 años, jugador de fútbol profesional

 

Chus Landáburu recuerda a José María Rodríguez Olaizola SJ el fracaso profesional con la madurez que proporciona el paso del tiempo y de la lección aprendida de la vida. Explica la manera que afrontó su primera exclusión de las filas del equipo del Barcelona al que pertenecía por parte de un entrenador, después de una temporada llena de éxitos. Una actitud casi infantil que cambió años más tarde ante una situación similar, ya en el equipo de Atlético de Madrid, provocada por otro entrenador. En esta ocasión su respuesta lo cambió todo. Y consiguió superar el fracaso con una actitud de superación.

«La lección que había aprendido, con los años,

era que hay que ser capaz de lidiar con la frustración.

Si reaccionas lloriqueando o replegándote,

no conseguirás nada. En cambio, si eres capaz de

pelear y luchar por lo que crees, entonces puedes

lograr mucho».

Chus Landáburu

«Los fracasos son fuente

de gran sabiduría… Tienes que actuar como Jesús. !Eso significa vivir! Has de

tomarte la vida como es. Es algo parecido a lo que en el fútbol hace

el guardameta, que atrapa el balón que otro jugador ha chutado: el

balón puede venir de un lugar u otro del campo… En cualquier caso,

no debes tener miedo a la vida, a tomar parte en el juego. Jesús era

un prometedor jugador de futbol cuando experimento el fracaso. .Y

que hizo? Se entrenó más. Luchó duramente. Hizo prácticas con el

balón y mejoró su chute, que cada vez fue más efectivo».

Papa Francisco

 

LUCHA– Dolores de Guevara, 80 años de edad. Residente en El Bierzo, León.

 

El relato de Dolores es un homenaje a sus padres que afrontaron los tiempos difíciles de la Guerra Civil y la postguerra afianzados en su fe y con actitud generosa.  Hace memoria de aquel pasado difícil y de penuria en el que su familia afrontaba con optimismo y generosidad los desafíos de la época.

«Mis padres y su perseverancia han dejado

honda huella en mí, y doy gracias a Dios por haber

podido cuidarlos hasta el final de sus vidas».

 

 

 

AMOR– Padre Ángel, 80 años de edad.

 

El padre Ángel, entrevistado por el periodista José Manuel Vidal, habla del AMOR con mayúsculas-. El que experimenta el padre hacia un hijo. El sacerdote tiene un hijo de origen salvadoreño adoptado desde que el menor tenía poco más de un año y con las secuelas de un accidente doméstico que le provocó quedamuras en todo el cuerpo. Esta relación le ha ayudado a comprender muchas cosas y a vivir una experiencia única.

«Los más pobres y los más poderosos de este

mundo, los más jóvenes y los más ancianos, todos

necesitamos ser amados. Nos parecemos

más de lo que creemos. El amor te hace sufrir,

pero siempre te da un resultado más valioso que

el sufrimiento. Es como someterse a una cirugía:

aguantas el dolor para estar bien. Algunas veces

tienes que sufrir para poder experimentar la alegría.

Tienes que valorar el amor con todo su dolor

y su sufrimiento. Porque el amor es lo único que importa».

Padre Ángel

«La experiencia del padre Ángel nos dice que el

amor a un hijo salva tanto al padre como al hijo».

Papa Francisco

MUERTE– Miguel Ángel Boronat, 69 años de edad, psiquiatra jubilado.

 

Un padre entrevistado por su hijo, Borja Boronat, rememorando la vida y la fe de los abuelos, Carmelo y Gloria. Un matrimonio con 13 hijos que afrontó el futuro con la paz del  trabajo y de la esperanza, encomendándose a la providencia desde una fe férrea. También la muerte del abuelo es el recuerdo que demuestra hasta qué punto su fe fue construyendo su vida y le proporcionó la madurez suficiente para afrontar la muerte con madurez, desde la esperanza de la resurrección.

 

«Así que no te asustes; un día de estos moriré y

estoy contento porque he experimentado la resurrección

y he visto que seguiré con vosotros».

Recuerda Miguel Boronat a su hijo Borja

«Si tenemos

miedo de confiar en la Providencia, leamos lo que dice Miguel. Nos habla de

su padre, que vivió una vida difícil con una confianza tranquila. Esto favoreció

el crecimiento y la maduración de su padre, a pesar de las luchas de una

vida difícil».

Papa Francisco

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