El nuevo provincial de España de la Compañía de Jesús ha visitado esta semana la PAL de Valladolid, Villagarcía de Campos, Palencia y León.  Un tiempo que ha dedicado a conocer la vida y el trabajo de comunidades, de las obras y de laicos colaboradores. Antonio España se reunió con sus representantes para compartir realidades y sueños. Logros y dificultades de este proyecto apostólico común que nació hace ocho años. Primero habló del proceso interno en el que está inmersa la Compañía de Jesús, tanto en España como en el resto de las provincias del mundo: el discernimiento de las preferencias apostólicas que marcarán su futuro. Desde la provincia española saldrán sugerencias al provincial de Europa y éste a su vez, a toda la Compañía. Paralelamente, la Provincia de España está inmersa en la renovación de su  proyecto apostólico de 2010, las líneas que guiaron el proceso de unificación de 2014 y que ahora requiere de renovación para crear un cuerpo lo más unido posible. El trabajo parte del balance actual de aquel proyecto para encontrar aspectos necesarios de rectificar, de mejorar y de renovar. Este análisis se está desarrollando a través de los siguientes grupos de trabajo, los dos primeros integrados por jesuitas y laicos: Contemplación de la realidad, cuyo documento borrador estará en mayo para ser analizado en las comunidades donde recoger sugerencias. Evaluación de obras, análisis homogéneo de las obras apostólicas jesuitas. Delegados del sector, para analizar en qué aspectos se necesita mayor coordinación. Y equipo de Análisis de Plataformas que evalúa las 23 plataformas y otros núcleos.

“Unir la Provincia consiste en tratar de crear un proyecto apostólico común”, comentaba Antonio España. Y para lograr un cuerpo de provincia más unida, hay que sumar una gran diversidad de opiniones y de sensibilidades, además de integrar el gran número de personas y de obras. Una suma de realidades que ya cuentan con un importante trabajo de unión. De ahí que la segunda  parte de este encuentro con la PAL sirviera para compartir con representantes de Entreculturas, de Red Incola, de las comunidades jesuitas, de los colegios de San José, Cristo Rey y del Sagrado Corazón de León, del Centro de Gestión, de Fe y Desarrollo, de los Grupo FyD, del Centro Loyola, de CVX, del Grupo de Comunicación Loyola… esos logros ya obtenidos en estos ocho años –“hemos ganado en sentido de pertenencia, en coordinación y en proyecto común-; los anhelos que todavía ilusionan –“ser más para llegar a más personas”- ; las dificultades que entraña la unión –”a pesar de la distancia conseguimos ir de la mano”-; los retos que se presentan como cuerpo local unido –renovar el proyecto apostólico de 2013-. En definitiva, una PAL unida que se renueva con esperanza.