La Comunidad de Vida Cristiana (CVX) en Valladolid vive estos días el relevo natural de quienes guían este compromiso de vida al estilo de Ignacio de Loyola. Un compromiso de dos direcciones. Una, del cuidado de la gente y otra, del cuidado de la misión. Acompañamiento, disponibilidad y respuesta apuntalan el servicio a las personas desde el pequeño detalle: un gesto amable, aliento a los desanimados y felicitaciones y gratitud a los entusiastas. Misma disponibilidad y respuesta generosa pivotan el servicio mundial ligado a una comunidad universal. Estas direcciones las recordaba el presidente saliente, Félix Cuadrado, Sinclair, en su carta al nuevo Consejo: «Gracias a vosotros y a vuestras familias por aceptar este reto. Nos esperan tiempos interesantes… rezad por nosotros». Ahora, tras las elecciones, el nuevo Consejo Local –no tan nuevo, dos terceras partes repiten–, lo forman Óscar Lobo (presidente), Ana García Yagüe (secretaria) y Juan Santamaría (tesorero).

Sobre la mesa, las propuestas del Consejo Nacional de CVX. Buscan opciones y decisiones que fortalezcan la respuesta de CVX a sus llamadas, con visión de un trabajo más evangélico y eficaz (Proyecto Diakonía). En Valladolid, como parte de la PAL, hay muchos sueños que alcanzar los próximos dos años. «Se formularon como propuestas: reforzar los equipos de las distintas misiones en las que participamos, acercarnos y unir esfuerzos con otras comunidades y grupos, revisar el proyecto apostólico comunitario para actualizarlo e implicar en él a los distintas personas que se han ido incorporando, abrir nuestras celebraciones», explica el nuevo presidente.

CVX sigue su servicio y su misión inspirada en ese momento de ‘examen y de sueño’ ¿Qué pedirás al nuevo Consejo? Un diálogo y un encuentro que terminó con la Eucaristía, una ocasión de celebrar tanta fe compartida con la Carta a los Efesios: «Dios nos ha creado en Jesús para que nos dediquemos a las buenas obras».

Óscar Lobo escribió de su antecesor estas palabras de gratitud. Un recuerdo sincero a un trabajo hecho:

Tras más de dos años siendo presidente de la CVX,  Sinclar pedía el relevo. Durante todo este tiempo ha sabido acompañar a la comunidad con entusiasmo y  sentido del humor. Lo ha hecho desde su sencillez y humildad, desde la experiencia de lo vivido y desde lo que toca el corazón.  Con su capacidad para poner en valor al otro. En sus mensajes y correos hemos percibido el cariño que siente  por la comunidad (su pertenencia le modela su ser cristiano) y su enfoque sobre lo positivo, sin olvidarse de dar toques cuando era necesario para que respondiéramos todos, en la medida de lo posible, a los compromisos comunitarios. Asimismo, nos ha motivado para estar al corriente y animarnos a participar en las actividades de la PAL, siendo un excelente enlace con la comunidad jesuita. Ofreciendo también una imagen de nuestra comunidad más cercana.