El arte de la palabra, de la música y de la ilustración para expresar con hondura el sentido de la Buena Noticia hoy. Tres expresiones que se conjugaron ayer, en la Sala Borja, en el encuentro RezandoVamos, pivotado en torno al libro que ha publicado el Grupo de Comunicación Loyola y a una gran pregunta: ¿Aún podemos contar la Buena Noticia? Ambos van muy unidos porque el primero intenta responder a la segunda a través de tres verbos: traducir, acercar y compartir. Un lenguaje cercano, una escena cotidiana actual y un mensaje presente hacen posible la transmisión de la Buena Noticia contenida en el Evangelio del ciclo B. José María Rodríguez Olaizola, coordinador de Rezandovoy y autor del libro, Cova Bayón, ilustradora, el Coro de Nueve y Cuarto y representantes del equipo de Rezandovoy compartieron reflexiones y oraciones, escritas, cantadas y representadas con todo arte.

Todo es muy familiar en esta comunidad de Valladolid. Suena la sintonía de Rezandovoy. Comienza el acto con la interpretación al piano de Miguel Diez de su composición. Le acompaña Gérar Villar SJ, que  coordina el equipo del ‘rezandovoy niños’. José María Rodríguez Olaizola reflexiona sobre las líneas sobre las que reelaborar un mismo Mensaje: “¿Y cómo se traduce?” Y a la lectura de Gérar, “vosotros sois la sal de la tierra….”, Celia, voz de la web, lee en el escenario la misma lectura ya traducida: “Sois como la sal de la tierra, tenéis que darle sabor a la vida. Sabor de amistad, sabor de bondad, sabor de justicia, sabor de paz”.  Otro de los voluntarios, Samuel comparte la “presión” que siente cuando quiere que sus lecturas las entiendan todos y Sinclair, del equipo de Rezandovoy, recuerda las anécdotas que han ido perfilando esa traducción. La música pone fin a la primera parte: “Sois la sal que puede dar sabor a la vida….”.

Segundo verbo: acercar. Es la mirada de Cova Bayón, atenta al filo de sus pinturas, la que ayuda a entender qué aporta la imagen esta cercanía. Explica que su afán es dibujar un Jesús cercano: “Bueno, cercano no, cariñoso. El cariño acerca a cualquiera y el Jesús que aparece es un Jesús que toca y que abraza”. Habla de su afán por representar gestos y actitudes de 2017, escenas evocadoras que ayudan a acercar el Mensaje. Y explica por qué se sirve de figuras sin rostro para que el lector pueda reconocerse en la escena. “Libertad para sentir, imaginar….” Porque la ausencia de una sonrisa o una lágrima invita a intuir esas emociones que provocan cada escena.

Las páginas de Rezandovamos invitan a compartir la fe: “Tenemos que encontrar la manera de ser Buena Noticia”, decía Rodríguez Olaizola. El relato es una oportunidad para reinterpretar la vida cotidiana desde la fe y desde la imagen de Jesús. La música y las voces de los niños y niñas de Rezandovoy cerraron el acto interpelando sobre un posible ¿Y tú, cómo lo dirías?

Aquí tienes un vídeo elaborado por Ángel Cantero que recoge el sentido de este encuentro y las fotografías.