Un Sí poderoso y transformador, por dentro y por fuera. Así fue el Sí que pronunció María y que ayer presidió la iglesia de Ruiz Hernández durante la celebración de la Vigilia de la Inmaculada. El Sí transformó el altar y dio todo el sentido de la oración, aterrizada en la realidad. Hundiendo su poder en la migración y en el dolor de los refugiados; en la pobreza y en el sufrimiento. La vida de María se configura en ese Sí traído a la realidad de hoy.

Presidía Gérar la celebración y los grupos de Fe y Desarrollo, CVX y el Centro Loyola escribieron las reflexiones; expresaron con gestos, interpretaron la música, encendieron las velas. Sus símbolos guiaron la reflexión para descubrir en ellos respuestas y guías para hacer presente en la realidad concreta:

“María no es una excepción en la historia de las migraciones que han caracterizado a la humanidad; sino más bien, su historia puede ejemplificar lo que la injusticia, el beneficio propio, el sostenimiento de un sistema injusto o el capricho de una minoría…, pueden producir sobre una inmensa mayoría que suele ser silenciada. María también respondió con un Sí desde la periferia de una tierra extraña y hostil… ¿Cómo encajo la periferia de la migración y los refugiados? Puedo pensar en los Síes que he ido dando en mi vida y que acompañan esta realidad. O puedo soñar con aquellos que me gustaría dar”-

 “María sabe que los pobres están en el corazón de Dios. Eso proclama en el Magnificat y poniendo palabras a lo que también ella lleva en su corazón… ¿Es mi corazón todavía capaz de conmoverse con ella? ¿Cómo dar un Sí con mi vida que pueda ayudar en algo a cambiar estas otras vidas?”

“María acompaña a Jesús en su momento de mayor sufrimiento. No puede quitarle de la cruz y también el estar allí es tremendamente duro para ella. Pero sabe que el tener al lado a una madre puede aliviar haciendo que Jesús se sienta amado… ¿Reconozco rostros de personas que están pasando por una situación dolorosa, y que necesitan que no se las olvide en ese momento, sino que se las acompañe? ¿Cuáles son los Síes de mi vida que me hacen más cercano a ellas o que pueden aliviar y dar esperanza?”