Compartir la fe en las redes sociales. Servirse de internet para salir al encuentro del otro.  Crear comunidades de creyentes sin límites de fronteras. Llevar la oración a lugares remotos o solitarios. Respuestas que avalan el sí rotundo a la pregunta ¿se puede vivir la fe en las redes sociales? Un sí fundado en la experiencia: cerca de siete años de vida del proyecto de RezandoVoy, la plataforma que recibe mensajes diarios sobre el gran bien recibido por las oraciones. Parte del equipo de la oficina, su director e informático, Juan Carlos Manso; el diseñador, Félix Cuadrado, y del equipo de contenidos, Armando Lovera, respondieron a esa pregunta en el última sesión de la Semana Social de Fe y Desarrollo Entre la tecnología y la fe.

Este equipo firma más de un centenar de web de diversas congregaciones religiosas, en especial de la Compañía de Jesús. Muchas de ellas ofrecen el carisma de la orden, o el sentido y la profundidad de la fe. Otras, como Pastoralsj, ofrecen la reflexión en clave de fe de la actualidad y de muchos contenidos que circulan por internet. Y es desde esa experiencia desde donde hablaron de las enormes posibilidades que ofrece para vivir la fe: en lo más personal,  con el mundo y con la iglesia. “En todos ellos está Dios”. Todo espacio donde se manifiesta la vida, debería manifestarse la fe, decía Armando. Pero los tres también hablaron de las trampas: de la superficialidad con que se accede o se presentan muchos contenidos, por muy hondos que sean. El “postureo”, decía Félix,  y la vanidad que lleva a mostrar lo que uno no es. También expusieron remedios a todas ellas. Lo primero la formación en todos los aspectos. Compartir con sentido y profundidad en las redes sociales “para frenar inmediatez y la superficialidad”. Y sobre todo, entenderlo como una herramienta que crea comunidad: “ ¿Y si nos juntamos en la red para ir todos juntos?”, decía Manso.

 

Termina la Semana Social. Fe y Desarrollo tiene prevista la siguiente Semana Teológica el 20, 21 y 22 de febrero.