El colegio Cristo Rey celebró ayer su fiesta, Cristo Rey. Un día especial que reúne al claustro en torno a la misa y a la mesa. La primera presidida por Roberto Otero, acompañado de Félix Revilla y Miguel Ángel Jiménez. Y la segunda, la cena compartida, fue el director del centro, José Luis Muñoz, quien puso nombre a los protagonistas para obsequiarles con un recuerdo. Primero recordó a los profesores que celebran su 25 aniversario en el centro entre ellos él mismo. Después, dedicó un pequeño homenaje a los profesores que se jubilan: José Manuel Alarcia Peña, Jesús Collado Marcos, Josefa de Rojas Ruiz, Candelas Rubio Peña y Javier Vivero Blanco. Ambas celebraciones llevaban la marca de la gratitud, la fuerza que da sentido a muchas cosas.

Roberto Otero recordó el significado de esta fiesta entre docentes. Desde la mirada al pasado, de los logros obtenidos en las distintas materias y de todo el trabajo académico entregado. Y desde la mirada al futuro, del reto de descubrir el valor de la ternura a sus alumnos y alumnas. Después de la cena las palabras de agradecimiento fueron dedicadas a quienes han dedicado su tiempo a trabajar por la formación y cualificación de cada uno de sus alumnos. Una suma de valores pasados, presentes y futuros que configuran el centro de Cristo Rey y se impulsan con las líneas de fuerza: sobre todo, gracias.