Dos testimonios a corazón abierto. Nadie se fue indiferente tras escuchar sus experiencias con el alcohol. Dos miembros de Alcohólicos Rehabilitados de Valladolid (ARVA) relataron todo su proceso vital ante los colegiales del Menéndez. Hablaron de la cara B de la bebida. Del lado oscuro y hondo al que llegaron. Y de la rehabilitación gracias a la que han sobrevivido. Describieron la enfermedad del alcoholismo, incurable, para toda la vida, y cuya única arma para no recaer es no beber. Poco a poco, el alcohol fue dominando sus vidas y también, progresivamente, iba destrozándolas: problemas familiares, dejaron de ver a sus amigos, soledad, gastos excesivos, problemas laborales…Pero también recordaron aquel momento determinado, por distintas razones, en que decidieron acudir a la asociación para comenzar a reconstruir sus vidas.

Uno de ellos cuenta los años sin la bebida, dos años y siete meses. Y en este tiempo ha vuelto a correr y a hacer ultratrails (correr fuera de pista), pasear a su perra, ir a conciertos y salir sin beber. Físicamente ha adelgazado y se siente a gusto consigo mismo y con autoestima. La compañera lleva 14 meses de tratamiento. Ha vuelto a conducir su moto que hacía 15 años que no lo hacía, su físico ha cambiado radicalmente y también se siente mucho mejor. Ella destacó que cuando hay un problema con el alcohol pedir ayuda a familia, amigos, a una asociación… “pero uno solo es muy difícil salir”. A ellos la terapia con sus compañeros les ayuda mucho porque son su apoyo al estar pasando o haber pasado por lo mismo, son su bastón.

En ningún caso vinieron a decir a los colegiales que no se divirtiesen o no bebiesen, pero sí que lo hiciesen con moderación y responsabilidad. Que sean conscientes que el alcoholismo es una enfermedad que le puede tocar a cualquiera si no se actúa con moderación y la sociedad induce al exceso. Al finalizar la exposición surgieron muchas preguntas: ¿En qué momento decidiste pedir ayuda? ¿Solo consumíais alcohol o también otras sustancias? ¿Crees que el consumo de alcohol en los jóvenes ha cambiado en algunos parámetros? ¿Qué situaciones extremas habéis tenido por culpa de la bebida? ¿Nunca se deja de ser alcohólico?