¿Cómo entendían, qué buscaban, cómo deseaban configurar la misión y la identidad de la Compañía de Jesús los primeros jesuitas? ¿Cómo responder a las necesidades de su tiempo? El Grupo de Espiritualidad Ignaciana (G.E.I.), integrado por seis jesuitas de España e Italia profesores de Teología, busca respuestas en su nuevo libro Escritos esenciales de los primeros jesuitas. De Ignacio a Ribadeneira del Grupo de Comunicación Loyola. Es el fruto de seis años de trabajo analizando las fuentes de la orden y recogiendo el testimonio de 19 jesuitas de la primera generación hasta las tres primeras congregaciones generales. Esta obra se presenta esta tarde en Valladolid. Serán su coordinador, José García de Castro SJ, y el historiador vallisoletano, Javier Burrieza, quienes aporten el fruto de este trabajo a las 20h. en la residencia de los jesuitas en la calle Ruiz Hernández.

La antología recoge en un único y manejable volumen la experiencia, la doctrina y la praxis espiritual de Ignacio de Loyola y sus primeros compañeros. Sus páginas ayudarán a ampliar y profundizar el concepto de “espiritualidad ignaciana”, enriqueciéndolo con cartas, memoriales, tratados o instrucciones de otros jesuitas todavía desconocidos. Los editores han querido introducir testimonios tanto de los diez primeros compañeros de París como de otras figuras tan relevantes en los orígenes de la Compañía de Jesús: Francisco de Borja, Jerónimo Nadal, Juan de Polanco o el mismo Pedro de Ribadeneira, entre otros.

Esta minuciosa y cuidada selección de textos posee una presentación “pedagógica”. Los epígrafes resumen los contenidos a través de “palabras clave” que al final de cada párrafo ayudan al lector a reconocer con facilidad el argumento del texto. Un rico índice de materias permite localizar los temas principales contenidos en las casi 900 páginas de “espiritualidad esencial”.

El libro es de gran ayuda para quienes desean saber más de la espiritualidad ignaciana y sus orígenes, y para todos aquellos que se dedican a la difusión de este carisma a través de retiros, conferencias, seminarios y, por supuesto, ejercicios espirituales.