Un paso muy meditado y una sorpresa inesperada. Así celebró Gerardo Villar Maciñeiras, Gérar, sus últimos votos en la Compañía de Jesús, pronunciando las palabras que confirman su compromiso como jesuita después de 21 años y escuchando por primera vez en las voces del coro de Nueve y Cuarto la canción compuesta por él  ‘Mejor en comunidad’. Una canción con letra que expresa lo que ayer vivió en la iglesia del Corazón de Jesús en la misa de 21.15: mucho cariño recibido de una gran comunidad – sus padres, sus compañeros jesuitas “apasionados por Cristo”, sus amigos y la gran familia ignaciana de Valladolid- y la presencia del principal motivo: el Amor. “Sintiendo que le pertenezco a Dios de alguna manera también perteneces a los demás y os confieso que así lo vivo como sacerdote”, comentó Gérar.

Para entender el compromiso definitivo de  Gérar, el provincial de España de la Compañía de Jesús, Antonio España,  profundizó en este signo que entrañan los votos de obediencia, castidad, pobreza y los votos pronunciados en la sacristía. “¿De qué estamos hablando?”, se preguntó. “Hablamos de una entrega definitiva, de volver a Jesucristo y de poner todo el trabajo hacia él”.  Las palabras pronunciadas por Gérar son palabras con fuerza profunda.  Porque responden a la llamada de Dios de hacer realidad el sueño que tiene para cada uno. Porque ponen a Dios en el centro dejando que sea Él en cada uno. Porque son la única manera por la que Dios permanece operante en el mundo… “El voto, la promesa, el compromiso tiene fuerza profunda. Hoy hay tantas palabras que dan lo mismo y sin embargo las palabras que pronuncie Gerardo nos van a recordar cómo son nuestros compromisos en el mundo y qué palabras pronunciamos que se convierten luego en vida para otras personas y para uno mismo”. Antonio España también se refirió a los votos privados de cuidar constantemente la pobreza, no pretender cargos en la Compañía o fuera de ella, denunciar a otro si lo hace y si hubiera que aceptar tales cargos eclesiásticos no dejar de escuchar a la Compañía. “Todo esto se puede hacer no con las propias  fuerzas si no con las fuerzas de Dios. Ignacio pedía ser puesto con el Hijo. Hoy desde esta entrega de Gerardo, queremos cada uno desde nuestro propia vida, ser puestos con Jesús. Antonio España acercó el sentido de una celebración que Gérar explicó con gratitud y desde el corazón: “Soy Suyo y no quiero ser otra cosa”.

Para cerrar la misa sonó la canción inesperada. La que compuso Gérar este verano y que transmite con alegría  el sentimiento que une la comunidad: “Una comunidad es fuerte, una comunidad marcha unida, cuando Jesús está en medio esa comunidad tiene vida”. Y de la misa a la mesa. Para celebrar y compartir la alegría de Gérar, la comunidad jesuita ofreció una cena en la residencia. Amigos y compañeros en la fe AMDG.