Laudato Si´ fue todo un descubrimiento para Fabián Moos sj. Despertó en él esta vocación ecológica  que le ha traído desde Alemania hasta Valladolid. Su lectura sembró su deseo por vivir en sintonía con la naturaleza y descubrir todo de ella para quererla y cuidarla. Y ahora, en unos meses previos al magisterio, etapa de formación jesuita, bucea entre las plantas y entre los libros para conocer nombres y cualidades de todo aquello que habita los huertos de INEA.  Fabián es alemán y su futuro se encamina a impartir español en las aulas de secundaria de Alemania. Mientras practica el castellano estos meses en Valladolid, vive de lleno el proyecto ecológico de INEA. “Tuve la idea de venir aquí hasta Navidad porque es  prácticamente el único lugar jesuítico en toda Europa donde se hace algo en el campo de la ecología”. Toda una aventura que lidia gracias al lenguaje que comparte con todos sus compañeros jesuitas: la espiritualidad ignaciana. “La gente acoge con el corazón abierto y es fácil entrar en contacto”.

Fabián es un urbanitas vegetariano que estudió Filología Francesa e Hispánica y Filosofía ya en la Compañía de Jesús. Rodeado de libros, volcado en los estudios, escritor, poeta y compositor  salía de la biblioteca para pasear por senderos y peregrinar. “Ahora es una oportunidad porque estoy aprendiendo los nombres de hortalizas en español y estoy conociendo más cómo crecen ahí las plantas”. A la vez que aprende lechuga, tomate y puerro en español va imaginando su propia pedagogía a través de un huerto para sus futuros alumnos. “Yo mismo estoy descubriéndolo”.

Por las tardes, Red Incola recibe a Fabián como voluntario en apoyo escolar y en clases de español para jóvenes adultos. Campo por las mañanas y libros por la tarde, Fabián también aprende de la manera española de organizar el trabajo: “Creo que se da mucha importancia a las relaciones humanas, se comparte más tiempo y se convive más que en Alemania”.  Habla de su experiencia vallisoletana exaltando el elevado número de voluntarios que colaboran: “Aquí todo funciona con muchísimos voluntarios y funciona muy bien”. Y en este entramado destaca la naturalidad con la que los jesuitas participan en ese círculo alrededor de Red Incola, Entreculturas, Come Sano Come Justo y el conjunto de amigos y de amigos de amigos que hacen posible que funcionen las cosas.

Dos lenguajes universales hacen posible que Fabián se sienta como en casa: la música y la espiritualidad ignaciana. Cada canción con el Coro de Nueve y Cuarto, es una oportunidad de acompañar, de aprender técnicas y de orar con música. Y cada jornada en la comunidad de Ruiz Hernández es una aventura compartida desde la misma misión.

 

 

Quiero escuchar

 

Escuchar, no encontrar.

Atentamente, no interpretando.

En el esperar desertificado

la sed se me

hace suelo

el cielo se descristaliza

y se hace real

en su distancia soplándome

 

Esuchar, no hablar.

Imágenes que me besan

se hacen más nacientes

y nace

Tu palabra

en mí.

 

Fabián Moos sj