Las becas escolares de Red Incola cumplen este curso 2017-2018 su séptima edición y ayer los escolares recibían el primer cheque para iniciar los estudios en las mejores condiciones posibles: con material escolar, con libros, con ropa adecuada e incluso, con bocadillo para el almuerzo. Los 600 euros del cheque se justifican con el estudio, no con las facturas. Porque las 140 solicitudes expresan todo y en toda su complejidad: las dificultades del final de mes; las cientos de prioridades antes que la asistencia al cole; la imposibilidad de ayudar con los deberes. Entre las instituciones y las donaciones particulares se han reunido 27.000 para 45 becas. Y sí, aumenta el número de ediciones pero no la cantidad de la recaudación. Los intentos por luchar contra el fracaso, el abandono escolar y la pobreza infantil siguen latentes, curso a curso, y ese interés llega a todas esas familias, la mitad encabezada por una mujer sola con más de 2 hijos a su cargo. Ahora a ellas las corresponde demostrar que se suman a esta lucha titánica e ilusionante por la educación con trabajo, implicación y estudio.

La evolución académica es el principal aliciente para continuar y reforzar este programa. Muchos jóvenes han logrado su graduado en ESO a pesar de las enormes dificultades. Incluso tres escolares de ediciones pasadas son universitarios hoy. Ellos recibieron también las becas de Red Incola o de Ana Leal, ayudas de la ONG con el nombre de una de sus voluntarias que, a pesar de su fallecimiento, su generosa entrega a la educación sigue presente. Ayer, durante el acto en el Colegio Mayor Menéndez Pelayo, Félix Revilla sj y Eduardo Menchaca recordaron el significado de su nombre, de lo que es una beca y de lo que es futuro. Ahí las familias se lo juegan todo. Por eso, para lograr una educación plena, este curso se reforzará el seguimiento escolar de los becados apoyando también a los padres. Ellos entrarán en el aula en la tarde de los viernes para aprender competencias y habilidades de las que servirse para ayudar a sus hijos en las tareas del colegio. Todo suma. La esperanza es que el curso próximo también se sumen nuevas becas.

Ayer entregaron las becas los chicos y chicas del Grupo Mag+s, del colegio San José; universitarios del Colegio Mayor Menéndez Pelayo; Charo, una donante particular que hace suyo este esfuerzo de Red Incola; Pady Miranda amiga de Ana Leal que en su nombre sigue dando impulso a la educación; Elena, la técnico de Red Incola que ha leído y estudiado cada detalle de las solicitudes y sus entrelíneas más humanas…