Año 1967. Las efemérides de ese año reflejan un tiempo social agitado previo al mayo del 68 y un periodo post Concilio Vaticano II de importante transformación eclesial. La música de los Beatles, el primer trasplante de corazón y la declaración de  ilegal al sindicato de Comisiones Obreras son algunos de los hitos de un tiempo convulso. Una época en que los jóvenes Luis María García, Salvador Galán, Pruden Merino, Javier Velasco, Joaquín Barrero, Juan Ignacio García, José Luis Martín Pajares y Miguel Juárez entraron en la Compañía de Jesús en respuesta a la vocación de vida sacerdotal. Desde entonces, los cambios sociales y las transformaciones eclesiales siguieron su curso como también siguieron el suyo las vidas de cada uno de estos ocho jesuitas. Ahora es tiempo de celebrar esos 50 años de vida jesuita, aunque también expectantes por los avatares presentes.

El pasado sábado se reunieron en Villagarcía de Campos, donde cursaron el noviciado en su formación jesuítica. Viajaron desde La Coruña, Roma, Valladolid y Madrid para celebrar juntos, como aquella comunidad que les unió en 1967, todo lo vivido. Muchos destinos, muchas responsabilidades y muchos cambios y una sola misión sobre la que han forjado sus vidas guiadas por san Ignacio de Loyola.  Durante la eucaristía en la capilla del Cristo, presidida por Joaquín Barrero, agradecieron todo lo vivido y recordaron entre ellos con sus amigos y familiares aquella llamada que hoy sigue viva. De alguna manera los ocho recuperaron aquella vocación primera que les movió a servir y amar al modo ignaciano en tiempo presente. AMDG