Una espiritualidad que ilumina todo. La centella que enciende entre lo académico los valores evangélicos. Así es la pastoral de los colegios. Esa labor coordinada engarzando tutorías y eucaristías; convivencias y tiempos de oración; juegos y silencios para lograr el despertar en la fe de los más pequeños o ganar profundidad en los más mayores. Todo un reto que curso a curso pone en jaque a los educadores. Buena planificación y mucha creatividad con vistas a un horizonte: el crecer en la fe desde las claves heredadas de san Ignacio de Loyola. Y este curso  arranca con una novedad: un laico se hace cargo por primera vez de la coordinación de esta tarea en 14 centros jesuitas de la zona noroeste de la Provincia de España – Madrid, Castilla y León, Asturias y Galicia –. Antonio Gordillo, profesor de Cristo Rey de Valladolid, toma el testigo a Juanjo Tomillo SJ. Los otros tres coordinadores de sus correspondientes zonas son también laicos. “Es una responsabilidad y lo vivo como un servicio para los demás”, dice al principio de este curso.

Antonio asume esta tarea de motivación e impulso contando con muchas fortalezas: un gran equipo de profesores con una profunda vivencia de fe; el peso del que goza la pastoral en los colegios – “No hay que luchar mucho para hacer pastoral, se ve natural la fe”- ; y las numerosas experiencias de encuentro con otros con claves ignacianas -javieradas, pascuas, convivencias de 4º de ESO en Carrión de los Condes-. El esfuerzo de los colegios por contratar a educadores vinculados a la pastoral y el motor de Líneas de Fuerza que trabaja y diseña materiales para España y Portugal dotan de suficiente potencia esta labor.

Para el nuevo coordinador un gran reto marca el horizonte: “salir de nosotros”. Eso se traduce en estrechar lazos entre colegios, con las plataformas apostólicas y servir de puente con la pastoral universitaria. “Somos parte del proyecto apostólico de la Compañía de Jesús. No somos islas”, dice. Y en este sentido, la pastoral es un impulso vital de la misión ignaciana. “La realidad es que cada vez hay menos jesuitas en los coles y ahora que estamos embarcados en procesos de innovación es más necesario tener presente nuestra identidad ignaciana”, reconoce Gordillo. “Los laicos tenemos que tomar las riendas para mantener en el futuro a los colegios como parte de la Compañía de Jesús desde lo que nos distingue”.

Ilusionado, Antonio repartirá su tiempo laboral entre el aula, el trabajo en Línea de Fuerza y la coordinación. En todos los ámbitos, la innovación marca los ritmos. En pastoral ya están presentes los nuevos lenguajes y las vías de transmisión de la fe como son los perfiles en redes sociales – @Revillagigedo1 y  @BuenosdiasCRey –  o la web de rezandovoy para la oración de la mañana.  Con todo, esta tecnología no suple el contacto con cada uno de los equipos de los 14 colegios, ni el contacto con el sentir de sus alumnos. “El encuentro con otros es lo que más mueve”.