Dos promociones de ingenieros agrícolas han celebrado el mismo día su paso por INEA aunque a las dos las separan 53 años de historia. Una era la primera promoción de la Escuela de Ingeniería Agrícola de Valladolid, INEA, con motivo de sus bodas de oro. Si hace tres años era la propia escuela protagonista por el 50 aniversario de su fundación en el acto presidido por la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, el viernes eran ellos los protagonistas. Son la memoria viva de este centro fundado por el padre Quintanilla, quien con el nombre del Instituto Nevares de Estudios Agrarios se volcó en formar profesionales del campo. Sus recuerdos pasan por una formación de trato familiar que cuidaba su profesionalización y también su desarrollo humano. Tal es así que además de compartir desde distintos puestos de trabajo su vocación por el campo han compartido todos ellos su vida y en algunos casos, su muerte. Puro agradecimiento por los dones recibidos de esta escuela que sigue fiel a su esencia fundacional hasta el punto de que después de este encuentro, la última promoción de INEA (2013-2017) tomaba el relevo recibiendo la banda y su certificado de Grado.

 

Promoción 2013-2017