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Representan a una gran comunidad creyente en Valladolid, León, Palencia y Villagarcía de Campos en un encuentro de otras 22 plataformas y apostolados jesuitas que conforman la Provincia de España de la Compañía de Jesús. Todas ellas se han congregado este fin de semana en Loyola representadas por 170 asistentes –jesuitas y laicos- que día a día avivan desde los distintos lugares, instituciones, proyectos e iniciativas la “impronta ignaciana”. En la fotografía, de izquierda a derecha, aparecen Javier Carro, del colegio San José, Sonia Martínez, del colegio de León Sagrado Corazón, Cipri Díaz SJ, delegado de la Tercera Edad, Miguel Boronat, voluntario de Red Incola, Margarita Balsa, del colegio Cristo Rey, José Luis Vázquez, SJ, del Instituto Fe y Desarrollo y también, junto a Juan Carlos Manso, del Grupo de Comunicación Loyola. Han viajado hasta allí para sumar, para compartir y para vivir estos tres días en el II Encuentro de Provincia el sentido de la unión de vocaciones en una Provincia única desde tres aspectos que son tres llamadas.

La primera llamada: acudir a las fronteras. Una metáfora para hacer referencia a todo aquel “espacio, ideología, situación social, coyuntura política, corriente cultural, sistema moral… en donde ha desaparecido eso que el Evangelio califica propiamente de amor”, como así la definió el provincial Francisco José Ruiz SJ. Una jornada para identificarlas, dirigir la mirada y moverse hacia ellas. Aquí Manso compartió el valor de una plataforma como rezandovoy.org para acudir a ellas con la Palabra. Toda la información de este día aquí.

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El segundo aspecto tratado el sábado fue la renovación del servicio a la fe. Segunda llamada. Un tiempo de reflexión sobre las oportunidades y las dificultades para la transmisión de la fe. Un día en el que resonaron con fuerza el acompañamiento, las comunidades apasionadas y arraigadas, la encarnación de la fe en el día a día, el robustecimiento de los equipos de pastoral, los nuevos lenguajes para la fe o que las familias sean sujetos activos de evangelización. Toda la información de este segundo día aquí.

Para cerrar, Cipri expuso lo que la Congregación General 36 ha pedido al jesuita y cómo lo sueña. Es una mirada a la tercera llamada: “cuidar nuestra vocación”. Vocación como aquello que configura el carisma ignaciano y que se expresa eclesialmente como religioso jesuita, como laico ignaciano. Cipri lo resumió: “Remar en lo profundo, estar más unidos, ser sencillos y fraternos, audaces servidores de la reconciliación, colaborar con otros, discernimiento, y consolar y ser fuente de alegría en un mundo crucificado”. Toda la información de este último día aquí.

Ellos a su regreso podrán contar todo aquello que han compartido porque también recibieron de alguna manera ese envío final resumido por Alberto Ares SJ: “Envío a salir a la calle, a dar cuenta de lo que somos, como cuerpo en misión, a vivir enamorados y enraizados”.

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