Una tienda de campaña en el altar. Una vela encendida y manos abiertas pintadas en cartulinas alrededor. Y en torno a estos símbolos, voluntarios de Red Incola y de Entreculturas, miembros del Coro de Nueves y Cuarto y amigos cercanos de la Compañía de Jesús de Valladolid oraron por la paz. Esa paz tan necesaria para los refugiados, para los migrantes, para las personas sin hogar…Y el camino que lleva hacia ella: la hospitalidad. Decir hospitalidad, es decir acogida, servicio, disponibilidad…amor. Todas ellas fueron invocadas en esta vigilia en la iglesia del Corazón de Jesús. “Cristiano es aquel que aprendió a hospedar, a alojar. El camino del cristiano es transformar el corazón”, decía el papa Francisco cuyas palabras abrieron este encuentro. De ahí que la llamada a romper fronteras, a salir de uno mismo y acercarse al otro; a eliminar miedos y prejuicios, a descartar etiquetas y sospechas fueran algunos de los  caminos trazados hacia la  paz. “Somos llamados a crear puentes de unión, de diálogo, llamados a extender los brazos y acoger al hermano, llamados a crear comunidad”.

Como gesto colectivo, se dedicó un rato a coger una de esas manos posadas alrededor de la tienda de campaña y “entregarla” a quien pudiera necesitarla. Cada mano es la expresión de muchas personas para las que el gesto de cercanía y de ayuda es auténtica paz.

El poema de Migueli y la canción “amor que abre sus brazos de acogida” cerraron la vigilia que cada año reúne a distintos grupos en la iglesia de los jesuitas con motivo del Día de la Paz Escolar: 30 de enero.

Te regalo mi sombra
Para el sol del camino
Para andar a tu lado rendido.
Te regalo mi sombra
Para que sigas conmigo,
Para hacerte más leve el camino
Te regalo mi sombra
Y mi amor y mis vicios:
Lo que soy, lo que tengo de amigo.
Te regalo mi sombra
Si te sientes perdido.
No soy guía, pero quiero ir contigo.

Te regalo mi sombra
En tu duro destino,
Porque enfermo el temor es de niños
Te regalo mi sombra
Porque a veces insisto
En ser yo quien perdí mi sentido.
Te regalo mi sombra,
Todo lo que es atraso,
Para también reposar en tus brazos
Te regalo mi sombra,
Humilde en tu castillo
Porque a veces son fríos los pasillos
Te regalo mi sombra
Si te sientes perdido.
No soy guía, pero quiero ir contigo.

Migueli