Testimonios que interpelaban: cálidos, sinceros y cotidianos para una invitación al voluntariado. Ayer los alumnos de Grado Medio y Superior de Cristo Rey recibieron a voluntarios de distintas organizaciones. Del centro hospitalario Benito Menni que acompañan a enfermos terminales, universitarios que acuden al Centro Penitenciario de Villanubla, de Entreculturas que alientan  escuelas que cambian el mundo y de Red Íncola en su experiencia diaria de apoyo a inmigrantes y personas sin hogar. Han tenido la suerte de conocer de primera mano testimonios de personas que gratuitamente ofrecen parte de su tiempo a personas necesitadas y a la vez, aterrizar en la realidad social de Valladolid. El fin último es que se sientan interpelados a participar, dentro de sus posibilidades, en algunas de estas actividades de voluntariado. Y de esta manera sentirse en este mundo como en su casa y transformarlo.

Cada voluntario ha llegado muy adentro con sus palabras y sus sonrisas cuando se referían a las personas (tal vez ha sido la palabra más repetida) con su nombre y apellido que han cambiado sus vidas. Los alumnos del centro han sido a la vez testigos de cómo, siendo jóvenes y personas con su propia vida como los demás, estos voluntarios miran la realidad de una manera ya diferente y se asoman a realidades muchas veces desconocidas para el resto. Una voluntaria terminó diciéndoles: “¿Quién sino vosotros?”. Una pregunta que saca del envejecimiento prematuro: “entre todos podemos cambiar el mundo”. Sus testimonios abrieron la mirada alrededor.

Ahora toca reposar lo escuchado. El profesor Daniel Argibay agrupará a todos los alumnos que  deseen hacer alguna actividad propuesta por los voluntarios. Recorrerá las clases para concretar y encauzar estas inquietudes y compromisos.